comprensión

domingo, 18 de mayo de 2014

Un duende mide un poco menos de un metro, viste un gorro de calcetín rojo y procura no dejarse ver. Sin embargo, aunque uno nunca lo ve, los niños daneses lo consideran un personaje muy real. Casi todas las granjas tienen su propio duende, cuando el dueño lo trata bien, a la familia le va bien. A cambio, el duende espera que en la noche buena Nochebuena le den un gran tazón de potaje caliente rociado con azúcar y canela, con un generoso trozo de mantequilla encima. Pero la familia nunca debe de tratar de echarle siquiera un vistazo, pues sí lo hace, el duende se enfurecerá y tomará represalias.

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